Mostrando entradas con la etiqueta In Memoriam. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta In Memoriam. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de noviembre de 2011

En la muerte de Tomás Segovia

Tomás Segovia (Fotografía de Cristóbal Manuel)
Acabamos de saber que ayer murió el poeta Tomás Segovia (1927-2011), a quien desde aquí queremos recordar. Nada le haría a él más ilusión que ser leído por ustedes, los ojos jóvenes en los que el siempre se vio reflejado. Aquí les dejo este hermoso poema suyo:

La semana sin ti

Quisiera haber nacido de tu vientre,
haber vivido alguna vez dentro de ti,
desde que te conozco soy más huérfano.


¡Oh! gruta tierna,
rojo edén caluroso.
Qué alegría haber sido esa ceguera!


Quisiera que tu carne se acordara
de haberme aprisionado,
que cuando me miraras
algo se te encogiese en las entrañas,
que sintieras orgullo al recordar
la generosidad sin par con que tu carne
desanudaste para hacerme libre.


Por ti he empezado a descifrar
los signos de la vida,
de ti quisiera haberla recibido.


Tomás Segovia


miércoles, 25 de mayo de 2011

Primer Premio de Microrrelatos "Armando San Juan Mayo"


Hoy, 25 de mayo, se cumple un año de la muerte de Armando San Juan Mayo, profesor de Lengua y Literatura del IES Rafael Arozarena. Esta mañana, un grupo de alumnos y profesores del centro le dedicamos un homenaje en el cementerio y nos parece también oportuno publicar aquí el magnífico relato con el que Pablo Lorenzo Barreto ha ganado el Primer Concurso de Microrrelatos que en su memoria ha convocado el instituto, en colaboración con el Ayuntamiento de La Orotava.

Momento en el que el director del IES RAfael Arozarena entrega el premio al ganador en la Biblioteca Municipal de La Orotava.



ANIVERSARIO

Ayer cumplió los ocho años, le hicimos una linda fiesta. No había payasos con la nariz inflamada, castillos hinchables, tarta empalagosa o amigas de su abuela estirándole el cachete. A decir verdad, lo único ruidoso era el zumbido de fondo de la televisión encendida, observando aburrida la programación del sillón, y alguna que otra mosca que no tenía mejores planes.
Entre toda esta euforia silenciosa, nuestra hija distinguió a sus padres, disfrazados con pijamas holgados, de colores incompatibles (bueno, qué más dará, durmiendo nadie se entera) y zapatillas de un equipo de petanca, pues no quedaban del Real Madrid en la tienda de la esquina. Su sonrisa surgió al ver que también habían asistido el perro que siempre orina en la puerta de casa y el vecino que nos viene a pedir sal porque a Madrid no llega el mar.
La fiesta (sin duda inolvidable) no podía terminar sin abrir los regalos. Tras ocho años de dura preparación, y con la decepción de no haber encontrado un papel de regalo lo suficientemente grande, le entregamos el nuestro con una condición: que lo abriese todos los días menos el de su cumpleaños.
LinternaDeAristóteles
(Pablo Lorenzo Barreto - 1º de Bachillerato A)

miércoles, 18 de mayo de 2011

Don Armando

Era su octavo cumpleaños. Día de alegrías y felicidad, diversión y regalos. Un día para estar con sus amigos. Como solía hacer todos los años, iría a comer con su familia al término de las clases y luego con sus amigos y amigas a una pequeña merienda que organizaba en su casa. Pero ese día sería diferente, hasta tal punto que nada de lo tradicional se cumpliría. Como si una piedra que proviene del cielo le cayera sobre la cabeza, le sentó la noticia que dos días antes de su cumpleaños recibiera de bocas de profesores. Cientos de recuerdo y anécdotas cruzaron su cabeza, ideas que viajaban por su mente como abejas blancas y azules sobre un fondo blanco, dibujando en su trazada árboles llenos de palabras, caminos de los que no se conoce su final, rodeado de mil y una historias.
Quizás esa no sea la mejor forma de celebrar su aniversario, pero siempre quedará en él el recuerdo de una persona que dice adiós a la vida, que se despide de sus compañeros y amigos, de su familia, con el mismo espíritu libre que tenía cuando su corazón latía. A decir verdad, quedaría con el recuerdo de una entrañable amistad, un amigo, Don Armando.a



A simple vista, este cuento puede parecer que carece de algún sentido lógico tanto en el tema que se trata como en el espacio temporal en el que se desarrolla. El cuento empieza describiendo cómo sería o iba a ser el cuento de ese chico, pero que después de recibir una noticia dos días antes de la celebración del cumpleaños, cambiaría todo lo previsto. En vez de tener esa fiesta con sus amigos y familia, acaba despidiéndose del que durante un curso fuese profesor de él, al que acaba tratando de amigo. Ese sería un poco el espacio en el que se desarrolla.
 En lo que se refiere al tema y al contenido de este cuento, es de mencionar que habla sobre uno de los mejores profesores que han pasado por nuestro centro, Don Armando, quien falleció durante el periodo lectivo. A lo largo del cuento se pueden apreciar numerosos recuerdos y anécdotas que dejó en la memoria de tantos de sus alumnos, y algunos rasgos que lo caracterizaban. Por ejemplo, cuando en el cuento aparece mencionado el momento en el que le comunican al chico la noticia del fallecimiento, le cae como si una piedra le cayera en la cabeza. Para cualquier persona que no hubiera estado en clase con él quizás no lo entienda o no le encuentre el sentido más profundo que tiene. Esto fue una historia que nos contó Armando que le sucedió a un señor que salía del hospital tras haber estado a punto de morir por culpa de una enfermedad o virus, pero que lo hizo posteriormente al caerle la piedra. Otro elemento que aparece en el relato son las abejas blancas y azules que vuelan sobre un fondo blanco. Esto se debe a que siempre decía que las abejas eran seres muy inteligentes y que le gustaba mucho la libertad que tenían cuando volaban de flor en flor cumpliendo a la vez una misión. También se puede apreciar otra parte en la que dice caminos infinitos, rodeados de mil y una historias. Este es uno de los rasgos más característicos de Armando, y es su afán hacia la lectura. Siempre decía que la literatura es capaz de llevarte por caminos en los que jamás encontrarás un final, y que podrías conocer multitud de historias. Y los árboles llenos de palabras es la forma en la que nos explicó cómo se hacía el análisis sintáctico de las oraciones. Nos decía que era como dibujar un árbol pero en vez de tener hojas tiene palabras. Por último cabe destacar la parte en la que se despide de sus seres mas cercanos y amigos con el mismo espíritu libre que tenía cuando aún vivía. Quizás esto sea lo más importante porque a pesar de todo por lo que pasó Don Armando, seguía mostrando una sonrisa a la vida y haciendo lo que más le gustaba hacer: leer y enseñar sus conocimientos al mayor numero de personas posible. 
 Todos estos aspectos que he destacado en este apartado, en el cuento adquieren un valor metafórico relacionado con el contexto en el que están albergados.
Borja González :: 1º-A de Bachillerato